Hay un contraste alarmante entre los que creen escribir bien, o se llaman escritores, los que escriben efectivamente bien y los que han tenido éxitos en las ventas de sus libros. Son éstos grupos diferentes entre sí y tienen, como "sustancia" común, la argamasa formada entre los comentarios venidos desde los críticos y la llamada opinión pública respecto a un "todo textual" que ha logrado "mostrarse" de alguna manera ya sea en los formatos clásicos o en los modernos soportes electrónicos....continue